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Gabriela


Gabriela, permíteme escucharte, empezar aquel incendio de sensaciones dentro de mi pecho, sentir que todos los sentidos que necesito sean mis oídos. Permíteme refugiarme en el fuego de tus palabras, resurgir de las cenizas, resucitar en tu mirada, aquella profundidad que oculta el color café de tus ojos, no soy alguien que crea en la perfección, pero la belleza de tus imperfecciones me han dado la respuesta y descanso a tanta busqueda.

¿Me reconocerías? Lo dudo, incluso si estuviera sentado en el medio de dos niños. Igual, no deseo que me reconozcas, quiero que nos escuchemos, que nos besemos, que seamos dos iguales en la oscuridad. Quiero acariciar tus labios con los míos, que el tiempo y el corazón se detenga fundiéndose en uno mismo, que podamos arder sin necesidad de extinguirnos. Que seamos dos alientos que transformaron en un suspiro.

Dime ¿De que estas hecha? ¿Acaso de sueños sabor a chocolate? ¿Porque tienes ese poder sobre mi? De donde haces surgir tanta belleza para inspirarme, para seducirme y desarmarme sin que te des cuenta, tienes absolutamente control sobre mi sin ni siquiera hablarme.

Desde que te conocí llevas tu vestido color misterio, aquello me mantiene inquieto y cuando sucede eso la fiera debe volver a su jaula para que no cometa una locura.

Si, esa es mi jaula, hecha de recuerdos, de tus largas pestañas, tus ojos café claro, tus finos labios y esa sonrisa sin hoyuelos. Guardo con celo ese íntimo recuerdo y con ese recuerdo se llenan mis días, pasan las horas y chocan los segundos. No sé cómo pude vivir antes sin ti, pero antes de conocer el sabor de las fresas con chocolate uno las pide todos los días.

Ven


Ven, deseo confesarte algo: Hoy vino a mi esa sesanción que no sentía desde hacía ya unas cuantas vidas. Ese deseo de estar con alguien no por placer, no por odio, ni revancha, ni ganas… no porque si o porque no, sino por amor.
No sé si usted entienda que le quiero hacer el amor desde hace otras cuantas vidas empezando con esta; quiero que se suba a mis piernas mientras me mira a los ojos, que comience a balancearse con la suavidad de esa brisa que mueve las hojas de los árboles o con la intesidad del viento que mueve la olas del mar. Quiero besarle y decirle que le amo, también quiero tomarle las manos y entrelazarlas mientras muerdo sus labios para que entienda con ese gesto cuanto me excita. Deseo desabrochar su blusa, bajar hasta su vientre, desnundarla de una y mil formas, tocarle, escucharle,  saborearle, sentir nuestra piel a fuego pero húmeda. Quiero que me bese el cuello o escuchar el respirar de su alma hablando en sus latidos, en mis sueños y deseos. Escucharla, no en tu o en mi, sino en nuestra cama.

Que sus manos libres por cualquier parte de mi cuerpo me lleven a un solo lugar: al lugar más placentero, y apretándolas con la mayor excitación y amor de esta vida sabría esto era lo que había estado esperando, usted, que solo inspira amor, todo el tiempo amor con mordisquitos en la oreja, amor en susurros.

Quiero percibir cada milímetro de su piel. Poder contemplar el nacimiento y reacción de su cuerpo con cada movimiento que yo haga. Quiero perderme en su mirada, en sus caricias y sus gemidos sin permiso que se van transformando de un ocaso a una incontenible tormenta cuando lentamente bajo y la acaricio hacia arriba, hacia abajo nuevamente mientras la miro fijamente, mientras le demuestro que es lo que más me gusta y mientras se da cuenta que la haría parte de mis profundos deseos tira de mi pelo y yo en un impulso la empujo contra la pared y empieza el ritmo frenético donde finalmente los dos tendríamos que terminar exhaustos, idos, enamorados, porque desde siempre hemos sido uno solo y cuando estoy dentro de usted me siento absolutamente completo.

……


Siempre pensé que aquella sonrisa y mirada nunca me harían daño, ahora que te veo, me hiero a mi mismo con el sentimiento de haber perdido a alguien que nunca tuve

Marzo


¿Cómo valoramos el amor? ¿Sólo como un estado ó como un cambio de situación sentimental para presumir a los demás? ¿Cómo un impulso cuando alguien nos gusta?
No nos hemos dado el tiempo para conocerlo, para saber diferenciarlo. Le tenemos tanto miedo que huimos del compromiso para solo preocuparnos por lo físico, por lo superficial.
¿Será que es tan fácil conseguir ahora un te amo que casi por reflejo lo pronunciamos? Sabemos apreciar la dimensión de esas dos palabras o solo queda en eso, en palabras.

¿Donde queda el romanticismo? ¿Que eso de los amigos con derecho? Acaso la justificación de personas que no conocen de sentimientos sino solo de instinto que luego culpan a los demás de sus problemas, “que todos los hombres o mujeres son iguales” tal vez sea que ellos no quieren ser diferentes y piensan que un noviazgo solo es cuestión de días, de unas palabras bonitas.
No!!! esa receta no funciona, al principio puede ser dulce pero luego se vuelve amarga porque no se la cocino a fuego lento. Porque apresurarnos, si esa persona es la correcta va a estar con nosotros toda la vida, entonces terminamos arruinando algo que puede ser maravilloso por el impulso de crear ese amor de peliculas, pero recuerden que esos amores estan pensados en una duración de horas, el amor de verdad dura años.

No te apresures o lo apresures, no fuerces las cosas porque se rompen, todo buen arquitecto sabe que lo importante son las bases y no la altura. Date tiempo para enamorarte para conocer a quien estas entregando tu amor, sino lo quieres asi, esta bien, pero aprende a diferenciar entre verdadero amor y un agarre, que aunque en los primeros días parezcan iguales con el tiempo los dos no duran lo mismo.

08/2013


Hay algo que prevalece sobre todo lo que escriba o diga
y eso es cuando te digo
Te Amo;
no necesitas algo que lo ratifique o contradiga,
esa palabra dice todo lo que siento por ti

Su recuerdo


Llega como siempre la noche, puntual a su cita, inequívoca, llega con ese silencio que la precede, que invade todo rincón hasta parecer que nada estuviera vivo, mas que tu propio pensamiento.

¿La escuchas? Te esta hablando, hablan tus miedos, tus deseos, pero sobre todo, habla la mujer que extrañas a travez de un recuerdo, se hace un lugar donde no quieres tenerla y se postra ahi como si fuera su espacio, asi de testaruda se comporta, como un niña pidiendo un dulce con una mueca.

Quieres cerrar los ojos, olvidarte que esta tu lado, pero es persistente. Empieza hablarte desde adentro, no te dice nada nuevo, te habla del pasado, te susurra esas palabras que te hacían feliz consciente de que es un engaño, buscas consuelo en la experiencia que te ha enseñado que nada es para siempre, ni siquiera ella, es tan vulnerable al paso del tiempo.

Es por eso que se aferra a ti, aunque es su destino, se niega a desaparecer. Tu inconscientemente ayudas a que su extinción se postergue, te engañas a ti mismo diciendote que no la puedes apartarla, cuando en realidad no haces nada para alejarla, se han hecho dependientes uno del otro. Solo que tu si puedes vivir sin ella, aunque te mientes que no, necesitas un pretexto creíble para seguir en el juego.

Llega el cansancio, los párpados parecen ceder al peso de la madrugada, aunque tu mente sigue lucida como si fuera medio dia. La noche avanza, el cansancio y la frustración calan los huesos, como el frío. No hay cobijo que abrigue del invierno de la soledad, ese que acecha cuando tu mente cuando no tiene donde divagar. Ella sonríe, se da cuenta que esta noche tampoco renunciaste a ella, se pavonea victoriosa, olvidando que ella pende de un hilo de tu voluntad, pero estas muy cansado para amenazarla para que se comporte con humildad.
No la reprendes, es tu consentida, es ella aquel puente que haz construido, tu estas en medio de el sin saber si quieres dar una paso hacia el presente o al pasado, no importa, de todos modos en cualquier orilla esta su recuerdo que te mira, insolente, pues que ha descubierto un punto débil en tu voluntad.

Aprende


Acéptame como soy y jamás tendré que mentirte. Acéptame como soy y jamás podré decepcionarte. Aprende a conocerme, aprende a escucharme, aprende a descubrir cuando estoy sufriendo aunque para los demás este sonriendo. Acéptame como soy y déjame descansar a tu lado, permíteme contigo recuperar la fuerzas que he perdido por fingir alguien que no soy. Aprende a descubrir que me hace diferente, que me hace único que me hace vulnerable y solo así sabrás que realmente me amas. Aprende a conocerme porque yo muchas veces olvido quien soy.

Aprende a reconocer mis errores para que no te hagan daño, aprende a reconocer mis virtudes y que tenga sentido lo que sientes por mi. Aprende a escuchar lo que mis ojos dicen y no mis palabras, muchas de las veces digo cosas que no siento, pero que los demás desean escuchar. Aprende a besarme, no de la forma que tu piensas que a mi me gustaría, sino de la forma que a ti te gusta. Enséñame a besar pues a pesar que he besado a muchas mujeres me siento como si no hubiera besado a ninguna. Acepta que solo soy un hombre simple, que solo es extraordinario porque te tiene a su lado, acepta que el que más pierde si te vas, soy yo. Acepta, que aunque no lo demuestre daría lo que sea por ti de llegar el momento, acepta y aprende que yo te amo como nunca había amado seguramente es porque nunca conocí alguien como tu.

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